Cepillos, cortaúñas y cuidado diario del gato
Tu gato se acicala solo, pero hay cuidados que dependen de ti: cepillado, corte de uñas, toallitas, feromonas antiestrés o cuidado de almohadillas. En Emperrados reunimos todo lo necesario para su rutina, con marcas de confianza. Descubre cómo cuidarlo sin estrés.
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Un gato dedica buena parte de su día a acicalarse, pero eso no lo cubre todo. Aquí encontrarás el material de apoyo para su rutina de cuidados: cepillos y peines, cortaúñas, toallitas, protección solar, cuidado de almohadillas y soluciones antiestrés.
Cepillado: menos bolas de pelo, más vínculo
El cepillado es el cuidado más importante que puedes darle. Elimina el pelo muerto antes de que tu gato lo trague al acicalarse, reduciendo directamente las bolas de pelo y las regurgitaciones. También previene los nudos (dolorosos y difíciles de deshacer en pelo largo), reparte el sebo natural y reduce muchísimo el pelo por casa.
Elige la herramienta según su manto:
- Cepillo de cardas: para deshacer nudos en pelo largo o semilargo.
- Rastrillo deslanador: ideal en muda y en gatos de mucho subpelo.
- Peines de púas juntas: para el acabado y para detectar pulgas.
- Manoplas y cepillos de goma: muy bien tolerados en pelo corto; a muchos gatos les encanta el masaje.
- Rodillos y guantes quitapelos: para retirar el pelo de sofás, ropa y textiles, la eterna batalla de quien convive con un gato.
Haz sesiones cortas y agradables, con premios, y respeta las zonas que no le gusta que le toques (barriga y cola, sobre todo). Si tu gato traga mucho pelo, complementa con malta o suplementos de fibra.
Cortaúñas: sí, también los gatos
Aunque el rascador ayuda a mantenerlas, muchos gatos —sobre todo los de interior, los mayores y los poco activos— necesitan un corte de uñas periódico. Unas uñas demasiado largas pueden engancharse o incluso clavarse en la almohadilla. Usa un cortaúñas específico, corta solo la punta transparente y evita la parte rosada, que tiene vasos y nervios. Hazlo con calma, una o dos uñas por sesión si hace falta, y premiándolo.
Feromonas: la herramienta más útil en gatos
En felinos, los difusores y sprays de feromonas son un apoyo muy valioso ante mudanzas, obras, llegada de otro animal o un bebé, visitas al veterinario o marcaje con orina. Reproducen las señales químicas que el gato deposita al frotarse y le ayudan a percibir el entorno como seguro. No son magia —hay que corregir también la causa del estrés—, pero suman mucho.
Toallitas, sol y almohadillas
Las toallitas específicas permiten un repaso rápido sin agua, ideal para gatos que odian el baño. La protección solar tiene sentido en gatos blancos o de orejas y nariz despigmentadas, muy propensos a quemaduras y a tumores cutáneos en esas zonas; usa siempre producto formulado para gatos. Y las cremas de almohadillas vienen bien en gatos con acceso al exterior.
¿Por qué comprar en Emperrados?
Seleccionamos cuidado seguro para felinos, con marcas de confianza como Inodorina, Feliway, Stangest, Bopp Soul, Masco Beauty o M-Pets. Somos tienda especializada en bienestar felino, con tienda física en Logroño y envío a toda España. Descubre el resto de salud e higiene y nuestra cosmética natural.
Preguntas frecuentes sobre el cuidado diario del gato
¿Cada cuánto debo cepillar a mi gato?
Depende de su pelo. Los gatos de pelo corto se benefician de un cepillado un par de veces por semana, mientras que los de pelo largo o semilargo necesitan cepillado diario, o casi, para evitar nudos que después son dolorosos de deshacer. En las épocas de muda conviene aumentar la frecuencia en todos. El cepillado no es solo estética: retira el pelo muerto antes de que tu gato lo trague al acicalarse, lo que reduce de forma directa las bolas de pelo y las regurgitaciones. Además, reparte el sebo natural, reduce el pelo por casa y refuerza vuestro vínculo si lo conviertes en un momento agradable.
¿Hay que cortarle las uñas a un gato?
A muchos gatos sí, aunque no a todos. Los gatos que salen al exterior y los muy activos suelen desgastarlas de forma natural rascando y trepando. Pero los gatos de interior, los senior y los poco activos tienden a acumular uña, y unas uñas demasiado largas pueden engancharse en telas o incluso curvarse hasta clavarse en la almohadilla, causando dolor e infección. Usa un cortaúñas específico, corta solo la punta transparente y nunca la parte rosada, que tiene vasos y nervios. Ve poco a poco, una o dos uñas por sesión, con premios. Y ten siempre un buen rascador disponible.
¿Funcionan las feromonas para calmar a mi gato?
Son una herramienta de apoyo muy valorada en el manejo del estrés felino. Los difusores y sprays reproducen las feromonas faciales que el gato deposita al frotarse contra los muebles para marcar su territorio como seguro, ayudándole a percibir el entorno con más calma. Se usan mucho ante mudanzas, obras, la llegada de otro animal o un bebé, viajes al veterinario o problemas de marcaje con orina. Ahora bien, no son una solución mágica: funcionan como complemento, y lo fundamental sigue siendo identificar y reducir la causa del estrés, además de ofrecerle un entorno enriquecido, con alturas, escondites y recursos suficientes.
¿Cómo cepillo a un gato al que no le gusta?
Con paciencia y sesiones muy cortas. Empieza acariciándolo por las zonas que le gustan (cabeza, mejillas, lomo) y desliza el cepillo unos segundos, premiando inmediatamente. Ve alargando poco a poco, día a día, sin llegar nunca a que se enfade. Respeta las zonas sensibles, como la barriga, las patas traseras y la cola, que a la mayoría no les gusta que les toquen. Elige un cepillo o manopla de goma suave si es de pelo corto, ya que muchos lo perciben como un masaje. Y aprovecha momentos en que esté relajado. Si tiene nudos muy apretados, mejor acudir a un profesional que forzarlo.
¿Los gatos blancos necesitan protección solar?
Sí, y es un tema importante que muchos tutores desconocen. Los gatos de pelo blanco y los que tienen la nariz y las orejas despigmentadas son especialmente vulnerables a las quemaduras solares y, a largo plazo, a desarrollar tumores cutáneos en esas zonas expuestas, como el carcinoma de células escamosas. Si tu gato toma el sol en la ventana o sale al exterior, aplícale un protector solar formulado específicamente para gatos en nariz y puntas de orejas, y limita su exposición en las horas centrales del día. Nunca uses protector solar humano. Ante cualquier costra o herida persistente en esas zonas, acude al veterinario.








