Leche y alimento en polvo para cachorros

Cuando la madre no puede alimentarlos o llega el destete, la leche maternizada y el alimento en polvo son la mejor ayuda para un cachorro. En Emperrados encontramos productos formulados para sus necesidades reales. Descubre cómo y cuándo usarlos, y por qué nunca debes darle leche de vaca.

Mostrando el único resultado

Mostrando el único resultado

Las primeras semanas de un cachorro son decisivas. Cuando la madre no puede amamantarlo, la camada es muy numerosa, hay huérfanos o llega el momento del destete, la leche maternizada y el alimento en polvo específicos son un apoyo fundamental para que crezca sano.

Nunca le des leche de vaca

Empecemos por lo importante. La leche de vaca no sirve para un cachorro: su composición es muy distinta de la de la perra (mucha menos proteína y grasa, y más lactosa), no cubre sus necesidades y le provoca diarreas, que en un cachorro pequeño pueden ser peligrosas por deshidratación. Lo mismo vale para las leches vegetales. Usa siempre leche maternizada formulada para cachorros, que imita la composición de la leche materna.

El calostro y la leche materna

En las primeras horas de vida, el cachorro toma calostro, que le transmite las defensas de la madre. Nada lo sustituye por completo, así que si es posible, que mame de su madre. La leche maternizada entra en juego cuando eso no es viable.

¿Cuándo se usa cada producto?

  • Leche maternizada: desde el nacimiento hasta las 3-4 semanas, en cachorros huérfanos, camadas numerosas o cuando la madre no produce leche suficiente. Se prepara con agua templada y se administra con biberón o jeringa, respetando las tomas frecuentes que indique el fabricante.
  • Alimento en polvo / papilla: a partir de las 3-4 semanas, para el destete. Se mezcla con agua templada formando una papilla que el cachorro empieza a lamer solo, y se va espesando progresivamente hasta pasar al pienso de cachorro humedecido.
  • Apoyo a la madre: algunos productos también sirven como refuerzo nutricional para la perra durante la gestación y la lactancia, etapas de altísima demanda energética.

Claves para no equivocarse

Sigue siempre las dosis e intervalos del fabricante y prepara la toma en el momento. Cuidado con la temperatura: templada, nunca caliente. Y muy importante, nunca alimentes a un cachorro tumbado boca arriba como a un bebé humano, porque puede aspirar el líquido: debe estar boca abajo, apoyado sobre su barriga. Tras cada toma, estimula suavemente su zona perianal con una gasa húmeda para que haga sus necesidades, como haría la madre.

Y sobre todo: si tienes un cachorro huérfano o una camada con problemas, consulta con tu veterinario. Es una etapa demasiado delicada para improvisar.

Después del destete

Cuando el cachorro pase a comida sólida, elige un alimento completo y de calidad específico para su etapa de crecimiento. Descubre nuestra comida completa, el catálogo de comida natural y pregúntanos en el asesoramiento nutricional.

¿Por qué comprar en Emperrados?

Seleccionamos productos de calidad para cada etapa, con marcas de confianza como Gosbi. Somos tienda especializada, fundada por una nutricionista canina, con tienda física en Logroño y envío a toda España.

Preguntas frecuentes

¿Puedo darle leche de vaca a un cachorro?

No, nunca. La leche de vaca tiene una composición muy diferente a la de la perra: mucha menos proteína y grasa, y bastante más lactosa. No cubre las necesidades nutricionales de un cachorro en crecimiento y, además, suele provocarle diarrea, algo que en un cachorro muy pequeño puede derivar en una deshidratación peligrosa. Lo mismo ocurre con las leches vegetales, que tampoco son adecuadas. Si necesitas alimentar a un cachorro que no puede mamar, usa siempre leche maternizada formulada específicamente para cachorros, que imita la composición de la leche materna. Y consulta con tu veterinario, porque es una etapa delicada.

¿Cuándo necesito leche maternizada para mi cachorro?

Cuando el cachorro no puede alimentarse de su madre o esta no cubre sus necesidades. Los casos más habituales son: cachorros huérfanos, camadas muy numerosas en las que no hay leche para todos, madres con poca producción o con mastitis, o cachorros débiles que no compiten bien por la mama. Se usa desde el nacimiento hasta aproximadamente las tres o cuatro semanas, cuando empieza el destete. Ten en cuenta que en las primeras horas de vida el calostro materno es insustituible, ya que transmite las defensas de la madre, así que siempre que sea posible, deja que mame. Consulta con tu veterinario.

¿Cómo hago el destete de un cachorro?

El destete suele comenzar alrededor de las tres o cuatro semanas de vida y se hace de forma gradual. Se prepara una papilla mezclando alimento en polvo específico para cachorros (o pienso de cachorro remojado y triturado) con agua templada, hasta lograr una textura líquida que el cachorro pueda lamer. Al principio se ofrece en un plato plano, a la vez que sigue mamando o tomando leche maternizada. Poco a poco se va espesando la papilla y reduciendo la leche, hasta que hacia las siete u ocho semanas come pienso humedecido. Es un proceso paulatino: la clave es la paciencia y respetar su ritmo.

¿Cómo administro correctamente la leche maternizada?

Prepárala siguiendo estrictamente las dosis e intervalos del fabricante, con agua templada y en el momento de la toma, no con horas de antelación. Adminístrala con biberón o jeringa, a temperatura templada, nunca caliente. Un punto crítico de seguridad: nunca alimentes a un cachorro tumbado boca arriba, como a un bebé humano, porque puede aspirar el líquido a los pulmones. Debe estar boca abajo, apoyado sobre su barriga, con la cabeza en posición natural. Después de cada toma, estimula con suavidad su zona perianal con una gasa húmeda para que orine y defeque, como haría su madre lamiéndolo. Y ante cualquier duda, veterinario.