Lickimat: lamer calma, y eso lo cambia todo

Diseñadas por veterinarios en Australia

Lickimat son alfombrillas de lamer diseñadas por veterinarios en Australia. Lamer libera endorfinas: calma, ralentiza la comida, mejora la higiene bucal y convierte el baño o el secador en algo llevadero. Descubre sus modelos en Emperrados.

Lickimat
Australia
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La premisa de Lickimat es tan sencilla que parece mentira que funcione tan bien: lamer libera endorfinas. Es un comportamiento autocalmante, igual que olfatear. Un perro o un gato que lame durante varios minutos seguidos se relaja de verdad, a nivel fisiológico.

La marca la desarrollaron veterinarios en Australia, y su intención original era doble: mejorar la salud bucal y ayudar a los animales a estar menos ansiosos cuando su familia salía de casa. A partir de ahí, los profesionales del sector empezaron a encontrarle usos que ni sus creadores habían previsto, y la gama creció.

Qué resuelve realmente

  • Ansiedad y aburrimiento. Tormentas, petardos, visitas, ratos a solas. Es hoy una de las herramientas antiestrés más recomendadas por educadores y etólogos.
  • Comer demasiado rápido. Funciona como comedero antivoracidad, alargando la comida y reduciendo el riesgo de atragantamientos.
  • Higiene bucal. Lamer estimula la salivación, que arrastra restos y ayuda a mantener limpias lengua, dientes y encías. También mejora el aliento.
  • Baño, secador, cepillado, veterinario. Los modelos con ventosa se pegan a la pared o a la bañera y convierten un momento estresante en uno tolerable. Peluqueros y clínicas lo usan a diario.
  • Control de peso. Una cucharada de paté extendida sobre la alfombrilla dura veinte minutos. Menos calorías, más disfrute.

Sus modelos

Classic, Buddy y Playdate son los básicos, con relieves distintos según el tipo de lengua. Soother tiene la textura más fina, ideal para lamidos largos. Tuff es la serie reforzada para los más brutos. Slomo y Wobble funcionan como comederos lentos, y Oh Bowl tiene forma de bol. Splash lleva ventosa. Y hay versiones específicas para gatos, como Playdate Cat.

Están fabricadas en TPR de grado alimentario, sin BPA, PVC ni ftalatos.

Con qué rellenarla

Siempre alimento blando o húmedo: paté para perros, comida húmeda triturada, yogur natural o kéfir si le sientan bien, queso fresco, calabaza cocida. Si tu animal come BARF, la carne picada va perfecta. Y si solo come pienso, remójalo hasta hacer una pasta.

Congélala y multiplicas el tiempo. En verano, además, refresca.

Una advertencia importante

No es un juguete masticable. Si tu perro intenta morder los bordes en lugar de lamer, retírala, redirígelo con otra cosa y vuelve a intentarlo más tarde. Al principio, rellena solo el centro, lejos de los bordes, para enseñarle a lamer y no a morder. Y supervisa siempre.

Qué Lickimat encontrarás en Emperrados

Encontrarás su gama en comederos y bebederos para gatos, donde tenemos la mayor parte del catálogo, y también sirven para perros. Complétalo con juguetes interactivos y con comederos.

Por qué trabajamos Lickimat

Porque cuesta poco y resuelve mucho. Es de los productos con mejor relación entre precio y bienestar real de toda la tienda. Un perro con ansiedad por separación, un gato que traga sin masticar, un cachorro al que hay que enseñar a estar tranquilo en el baño: una alfombrilla y un poco de paté hacen más que muchos artilugios caros.

En Emperrados somos tienda especializada, fundada por Susana, nutricionista canina y felina, con tienda física en Logroño (C/ Villamediana, 15) y envío a toda España. Si dudas, te asesoramos de verdad: escríbenos para asesoramiento nutricional o descubre el resto de marcas que trabajamos.

Preguntas frecuentes sobre Lickimat

¿Cómo funciona una Lickimat?

Es una alfombrilla con relieves sobre la que se extiende alimento blando, de forma que el animal tiene que lamer para conseguirlo. El lamido prolongado libera endorfinas, hormonas que producen un efecto calmante real, no imaginario. Por eso las Lickimat se usan como herramienta contra la ansiedad y el aburrimiento, como comedero antivoracidad que alarga la comida, y como apoyo en momentos estresantes como el baño, el secador, el cepillado o la visita al veterinario. Las diseñaron veterinarios en Australia, y hoy son un básico en clínicas y peluquerías caninas.

¿Con qué relleno la Lickimat?

Siempre con alimento blando o húmedo, que es lo que permite el lamido. Funcionan muy bien el paté específico para perros o gatos, la comida húmeda triturada, el yogur natural o el kéfir si le sientan bien, el queso fresco o la calabaza cocida. Si tu animal come dieta BARF, la carne picada es perfecta. Y si solo come pienso, puedes remojarlo con agua hasta formar una pasta untable. Un truco muy útil: rellénala y congélala, porque así el reto dura muchísimo más y en verano además refresca.

¿Puede mi perro masticar la Lickimat?

No debe, y esto es importante. La Lickimat no es un juguete masticable, sino una superficie para lamer. Si tu perro intenta morder los bordes, retírala, redirígelo con un juguete o un premio y vuelve a intentarlo pasados unos minutos o incluso otro día. Durante las primeras semanas, rellena solo la parte central, lejos de los bordes y las esquinas, para que aprenda a lamer en vez de morder. Supervisa siempre su uso y recoge la alfombrilla cuando termine. Si acaba dañada, sustitúyela.

¿Sirven las Lickimat para gatos?

Sí, y funcionan estupendamente. La marca tiene modelos específicos para felinos, como el Playdate Cat, con relieves adaptados a su lengua. Los beneficios son los mismos: relajación, enriquecimiento, alimentación más lenta y mejor higiene bucal. Para introducirla, coloca la comida en el centro de la alfombrilla, lejos de los bordes, sitúala en su zona habitual de comida y, si tu gato es reticente, espolvorea un poco de hierba gatera alrededor. Rellenarla con un snack cremoso o comida húmeda suele ser la manera más rápida de que se enganche.

¿Se pueden lavar las Lickimat?

Sí. Están fabricadas en TPR de grado alimentario, un caucho sin BPA, PVC ni ftalatos, y son reutilizables. Los modelos Classic, Buddy y Playdate se lavan a mano después de cada uso. La mayoría del resto de la gama, incluidas las series Tuff, Slomo, Wobble y Splash, admite lavavajillas, lo cual resulta muy cómodo. También son aptas para el congelador, algo muy práctico si quieres prolongar el tiempo de lamido. Revisa su estado con regularidad y sustitúyela si la superficie aparece dañada o mordisqueada.

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